viernes, 29 de junio de 2007

En el Fillmore, Los Hermanos Allman


EN EL FILLMORE
LOS HERMANOS ALLMAN

Hay hermanos que se odian, hay hermanos que se soportan y hay hermanos que saben sobrellevar sus diferencias y unirse para crear fastuosas agrupaciones, en esta categoría entran Duane y Gregg quienes descubrieron en la música un instrumento donde comunicarse entre ellos y darse a conocer ante los demás. Primero formaron parte de la banda de garage The Escorts, luego del llamando Allman Joys y de The hour glass con quien grabaron dos álbumes para Liberty Records, tras los cuales el grupo fue disuelto y sólo retenido el contrato de Gregg a quien le auguraban carrera como cantante. Duane sin desanimarse siguió buscando acomodarse en la industria de la música y participa como acompañante de diversos grupos antes de unirse a Dickey Betts, Butch Trucks y Berry Oakley en Jacksonville, a quienes se unió al poco tiempo “Jaimoe”, un bateriste que Duane conocía. La banda estaba formada y sólo faltaba una voz que pudiera guiarles y para cuando Gregg finiquitó el contrato con Liberty y se unió al grupo todo tomó forma.
Siempre me dijeron que la primera vez que se unieron todos como The Allman Brothers fue en Jacksonville, Florida el 25 de marzo de 1969 y que la alineación original eran Duane Allman (guitarra principal y ritmica), Gregg Allman (voz y órgano), Dickey Betts (guitarra y voces), Berry Oakley (bajo), Butch Trucks (bateria) y Jai Johanny "Jaimoe" Johanson (bateria principal). A los dos años de su inicio el grupo fue llamado por la Rolling Stone como ¡la mejor banda de rock que este país haya producido en los últimos cinco años!”. No sé si pueda afirmar eso pero sí que en directo eran la banda más poderosa que se puedan imagina: olviden a Pearl Jam o Metallica o Panic! At the disco o Green Day, ellos eran IMPRESIONANTES.
La fuerza del grupo en conciertos quedó plasmada en su tercer álbum: Live at the Fillmore East grabado el viernes 12 y el sábado 13 de marzo de 1971 en el legendario teatro que da título al disco. La mezcla de jazz con hard rock y blues que siempre acompañaron los anteriores discos del grupo alcanzó niveles que no alcanzarían en otra grabación. De ello les quiero platicar: no fueron dos conciertos, fue un concierto que inició en la noche del viernes y que se prolongó hasta altas horas del sábado.

Esa presentación se grabó conservándose algunas de las canciones en L.P. y actualmente en un gran cd que recupera más música que la originalmente contemplada incluyendo lo ocurrido el 27 de junio de ese año en el mismo teatro, último acto que se presentó en ese escenario antes de cerrar sus puertas. Iniciamos con el tema de Blind Willie McTell, Statesboro Blues que con su fuerza parece vaticina lo que será el resto del albúm. Destaca la furia de In memory of Elizabeth Red, su versión de Stormy monday y, claro, Whipping post con su famoso 11/8 bajo que abre la canción y la monstruosa Mountain Jam donde el grupo se suelta durante poco más de 33 minutos en una obra maestra de la improvisación.
Lamentablemente el ascenso de los Allman se vio empañado cuando el 29 de octubre de ese año, Duane se impactó en su motocicleta contra un camión en Macon, Georgia, perdiendo la vida y, aún sin recuperarnos por esa muerta, el 11 de noviembre de 1972, Barry Oakley muere en otro accidente con motocicleta... Algún día les platicare de lo que vino después y de la alianza con las drogas que acabaron al grupo.

EL LADO OBSCURO DE LA LUNA


EL LADO OBSCURO DE LA LUNA


Aún recuerdo cuando eran un grupo. Cuando eran The Pink Floyd Sound y todos sabíamos que el nombre se refería a los bluseros Pink Anderson y Floyd Council.
Cuando Syd Barret se fue y sólo quedaron Roger Waters, Nick Mason, Rick Wright y David Gilmour.
Cuando ingresaron en marzo de 1972 al estudio de grabación no pensaban que realizarían el considerado mejor álbum de rock progresivo de la historia. Roger Waters impactado por la grave adicción que había consumido a su amigo Barret decidió hacer un disco completamente conceptual donde la temática sería la locura del hombre moderno y, a la par, un homenaje a Syd.
Durante siete semanas el grupo se enfrascó en la creación de la música y letra de las canciones, las ideas fluían de manera natural y para cuando Waters escribió una canción titulada Time el disco cobró forma. En ese entonces tocaban en pequeños lugares en Londres para probar la reacción del público a los temas de un disco titulado Eclipse (A piece for assorted lunatics). Los títulos cambiaban de acorde al estado de ánimo de la banda, así On the run se conocía por The travel section y la futura emblemática The great gig in the sky era simplemente The religious section. Nacía The dark side of the moon.
Muchas de las ideas durante la producción del L.P. venían del ingeniero de sonido, Alan Parson, quien llevó a Clare Torry al estudio para que pusiera su voz en The great gig in the sky, sin darle ninguna indicación excepto la de no emitir palabras para expresar lo que la música le provocaba (un gran orgasmo cósmico como se puede escuchar). Para la canción de Money (grabada con un círculo de siete beats) se utilizó una mezcladora industrial que meneaba bolsas con dinero, una verdadera pesadilla, imagínense el estudio: atriles con micrófonos en el cuarto de control, 20 pies de cinta desparramada por todo el lugar y un lugar cerrado para impedir que se colara un sonido mínimo de la calle.
Dark side of the moon es uno de los diez discos más vendidos de todos los tiempos, y está listado en el libro Guinness de Récords, por haber estado en las listas de popularidad durante más tiempo que ningún otro álbum: 591 semanas u 11.4 años en la lista de Billboard de los 200 discos más vendidos; con un total aproximado de 14 años (741 semanas), durante cerca de 26 años.
La gira del disco era alucinante, fue el tour que introdujo la enorme pantalla circular en medio del escenario donde se proyectaban cintas de Storm Torgherson que acompañaban el ritmo de las canciones. Recuerdo la primera vez que presencie esa gira, quizá en estas fechas donde hasta podemos ver en el escenario hologramas no les parezca tan importante pero, en ese entonces, cielos chicos, era deslumbrante. Las imágenes de Money hasta el día de hoy las conservo en mi memoria junto a los relojes de Time.
Ahora si quieren alucinar un rato con la música les puedo proponer algo: el grupo siempre lo ha negado y ha dicho es una coincidencia demasiado fortuita pero si ponen en su reproductor de DVD El mago de Oz (The wizard of Oz, Jack Halley Jr., 1939) y al tercer rugido dan play al cd para que toque el disco serán testigos de una hermosa versión musical del mago. Claro que sólo es una coincidencia.

jueves, 28 de junio de 2007

El hombre que llamaba a Teresa - cuento de Italo Calvino

Bajé de la acera di unos pasos hacia atrás mirando para arriba y, al llegar a la mitad de la calzada, me llevé las manos a la boca, como un megáfono, y grité hacia loas últimos pisos del edificio:
-¡Teresa!
Mi sombra se espantó de la luna y se acurrucó entre mis pies.
Pasó alguien. Yo llamé otra vez:
-¡Teresa!
El hombre se acercó, dijo:
-Si no grita más fuerte no le oirá. Probemos los dos. Cuento hasta tres, a la de tres atacamos juntos. –Y dijo-: Uno, dos, tres. –Y juntos gritamos-: ¡Tereeesaaa!
Pasó un grupo de amigos que volvían del teatro o del café, y nos vieron llamando. Dijeron:
-Vamos, también nosotros ayudamos.
Y también ellos se plantaron a mitad de la calle y el de antes decía uno, dos, tres y entonces todos en coro gritábamos:
-¡Tereeesaaa!
Pasó alguien más y se nos unió, al cabo de un rato nos habíamos reunido unos cuantos, casi unos veinte. Y de vez en cuando llegaba alguien nuevo.
Ponernos de acuerdo para gritar bien, todos juntos, no fue fácil. Había siempre alguien que empezaba antes del tres o que tardaba demasiado, pero al final conseguimos algo bien hecho. Convinimos en que “Te” debía decirse bajo y largo, “re” agudo y largo, “sa” bajo y breve. Salía muy bien. Y de vez en cuando alguna discusión porque alguien desentonaba.
Ya empezábamos a estar bien coordinados cuando uno que, a juzgar por la voz, debía tener la cara llena de pecas, preguntó:
-Pero ¿está seguro de que está en casa?
-Yo no –respondí.
-Mal asunto -dijo otro-. ¿Se ha olvidado la llave, verdad?
-No es ese el caso –dije-, la llave la tengo.
-Entonces –me preguntaron- ¿por qué no sube?
-Pero si yo no vivo aquí –contesté-. Vivo al otro lado de la ciudad.
-Entonces, disculpe la curiosidad –dijo ceñudo el de la voz llena de pecas- ¿quién vive aquí?
-No sabría decirlo –dije.
Alrededor hubo un cierto descontento.
-¿Se puede saber entonces –pregunto uno con la voz llena de dientes- por qué llama a Teresa desde aquí abajo?
-Si es por mí –respondí-, podemos gritar también otro nombre, o en otro lugar. Para lo que cuesta.
Los otros se quedaron un poco mortificados.
-¿Por casualidad no habrá querido gastarnos una broma? –preguntó el de las pecas, suspicaz.
-¿Y qué? –dije resentido y me volví a los otros buscando una garantía de mis intnciones.
Los otros guardaron silencio, mostrando que no habían recogido la insinuación.
Hubo un momento de malestar.
-Vamos –dijo uno, conciliador-. Podemos llamar a Teresa. Una vez más fue el “uno, dos, tres ¡Teresa!”, pero no salió tan bien. Después nos separamos, unos se fueron por un lado, otros por el otro.
Ya había doblado la esquina de la plaza, cuando me pareció escuchar una voz que gritaba:
-¡Tee-reee-sa!
Alguien seguía llamando, obstinado.

ITALO CALVINO

martes, 26 de junio de 2007

El cine en las noches de Terciopelo

Cuando la noche avanza es el mejor momento para ver un film, una buena película en un cine sin chamacos llorando ni tragones compulsivos de palomitas que no dejen disfrutar la función. O en casa con el dvd en formato widescreen -perfecto para los que amamos el cine y el full nos roba parte de la visión, sin contar que altera la visión del director de una escena- y de preferencia una buena compañia que nos permita comentar lo visto....
Desde la fascinación que ejerció THE BLACK HOLE de Gary Nelson de 1979 hasta Chinjeolhan geumjassi -Señora Venganza- de Chan-wook Park o la locura de Lynch en INLAND EMPIRE el poder disfrutar es maravilloso.
Pondre en estos días un top ten de films que me han atrapado y uno de lo que considero las secuencias que más han marcado mi vida cinefila.

lunes, 25 de junio de 2007

UNA BIENVENIDA CRUEL

Noches de Terciopelo debuta como un gran estallido, como una posibilidad cosmica de recordar que lo unico que se debe recordar es como olvidar lo que debe quedarse atrás.
El cine, la música, el dolor de muelas, el miedo organizado ante el terrorismo aracnil....

Sean todos libres de poner lo que deseen siempre y cuando cubra el requisito básico:
NO SE ACEPTAN REFRITOS, TODO DEBE SER ORIGINAL

Bienvenidas las críticas a libros, revistas, filmes, conciertos, discos, programas de tv y demás.

IRVING TORRES YLLAN
ARRIBA LOS VAQUEROS DE DALLAS