jueves, 11 de junio de 2009

METALLICA 06/06/09


METALLICA

El 06 del 06 del 06 invertido pude ver de nueva cuenta a Metallica en el Foro Sol de la Ciudad de México… bueno, antes era el Autódromo Hermanos Rodríguez pero en un mundo donde casi todo esta en venta, hasta el nombre de los lugares cambia a marcas de cerveza. Si bien ya conocíamos lo que había pasado dos noches antes la emoción y las ansias no habían disminuido sino se habían acrecentado.

Como tenía boleto de General B decidí llegar temprano ya que así quizá podría acomodarme no tan lejos de las vallas y así poder disfrutar la fuerza del grupo. Estaba ya en fila a las 1145 en espera de que dieran las 1600 y así entrar y ganar un buen lugar. Y vaya lugar que obtuve, al lado izquierdo ¡en plena valla! Tras programar mis funciones y sabiendo que no podría ir al baño hasta que Metallica terminara su presentación me dedique a esperar. Y esperar. En la espera fuimos grabados por Wayne Isham para el futuro DVD y también captados desde las alturas por un helicóptero.

A las 1830 salió a escena Resorte, banda de metal mexicana de finales de los 90’s y que a mi gusto no era una de las más indicadas para abrirle a Metallica pero, oh sorpresa, la fuerza del bajo llenó el lugar y no sólo logró prender a la gente sino que se ganó el respeto del público que los despidió entre aplausos y gritos de otra otra.

A las 19 30 sale a escena Avenged Sevenfold. Trataré de ser objetivo. Noooo…. No puedo serlo. Fue una broma de pésimo gusto. ¿Una banda de emos abriéndole a la mejor banda de thrash? Vamos, no me imagino en que momento James y Lars los invitaron, quizá estaban demasiado aburridos y lo dijeron como una estupidez que alguien se creyó. Con un sonido inferior a Resorte el grupo fue recibido por abucheos e insultos… insultos que lograron que en un momento dado el vocalista retara a gente del público y dijera que no se bajaría hasta acabar su setlist. No sólo fue un punto muy bajo sino que casi apaga los ánimos, afortunadamente sus 45 minutos en escena se acabaron y si le sumamos que como sonaba tan bajo se podía platicar bien, se logró sobrevivir a uno de los peores grupos abridores que me ha tocado ver.

Metallica estaba programado a salir a escena a las 21 hrs pero por cuestiones técnicas asociadas a la grabación del dvd su salida fue hasta las 2135. Las luces se apagaron y en la pantalla apareció la ya conocida secuencia de la cinta de Leone, The Good, The Bad and The Ugly, la música de Morriconne llenó el ambiente y la expectativa llegó a su punto más alto.

Silencio.

Creeping Death arrancó la euforia. Tras diez años de nuevo sonó en vivo esa canción y so let it be written, so let it be done to kill the first born pharaoh son… I'm creeping death retumbó en los oidos de todos los asistentes al evento.

Cuando terminó James rápidamente presentó a los miembros y Trujillo empezó un solo… no podía creerlo, me harían la noche muy rápido. Sí. For Whom the Bell Tolls me elevó por los aires y cuando pensaba que la caída sería suave, me encontré cabalgando entre relámpagos, Ride The Lightning y Disposable Heroes continuaron la velada.

La quinta canción fue uno de los puntos más altos de la noche. ONE demostró porque es una de las mejores canciones de la historia y porque es uno de los temas que en vivo se van tan rápido, cuando suena el tiempo se escurre como agua entre las piedras, como un segundo.

Broken, Beat And Scarred fue el primer tema del Death Magnetic que interpretaron. Aceptable y logro que los pousers niños mtv tuvieran su primer eyaculación metalera.

El siguiente fue uno de los momentos que puedo apostar no sólo quedaron grabados en la mente de los asistentes sino en los recuerdos de Metallica: The Memory Remains brindó quizás el mejor coro de la noche y uno de los instantes más emotivos. Lars dejó la batería con una gran sonrisa y se acercó al público instándole a seguir cantando. Y vaya cantamos.

Sad But True tuvo una gran entranda y pasó indolora, sí se a mucha gente le gusta pero reconozco es de los temas que no terminan de convencerme.

Hace diez años en ese escenario todos los presentes apostábamos que escucharíamos Turn The Page ya que era el primer sencillo del disco que promocionaban pero todos nos fuimos sin oírle, ahora nos pagaron esa omisión.

All Nightmare Long fue el segundo tema del nuevo disco que interpretaron. Mucho mejor que BBS, lo ligaron a The Day That Never Comes que fue el último tema del nuevo disco que sonaría en la noche.

El cierre del concierto fue una sucesión de grandes temas, una versión completa de Master Of Puppets seguida por una maravillosa Fight Fire With Fire que sorprendió por las llamas que salían de los costados del escenario y el calor que estas desprendían, el cual se sentí hasta donde iniciaba el General B. Un pequeño solo de Kirk y Nothing Else Matters logró encender los celulares y encendedores del foro que siguió adelante con el ya clásico tema de salida antes del encore: Enter Sandman con el cual se despidieron del lugar.

El regreso para el encore fue impresionante. James charló de nuevo con la audiencia y comenzó a tocar That Was Just Your Life para bajar el tempo de la guitarra y decir “I’m just kidding” y decir que tocaria un cover, comenzando The Prince que sorprendió por la manera en que Lars cantaba el tema, emocionado y con una energía impresionante.

No Remorse fue el penúltimo tema que tocaron y con el que amagaron irse de nuevo para quedarse Lars en el escenario e invitar a la gente a gritar para que James retornara y cantaran Seek and Destroy con el que concluyó una velada perfecta y que me hace afirmar que esta vez sí dieron un mejor concierto que el de abril del 99.

Larga vida a Metallica.


Y si alguien le interesa el concierto les paso un link donde encuentran el audio de este día

http://elbarametal.wordpress.com/2009/06/16/metallica-en-mexico-bajalo-sabado-6-de-junio-2009/

lunes, 9 de febrero de 2009

ESTACIÓN: RAYUELA

¿Encontraría a Mac? Tantas veces nos habíamos quedado de ver en la estación de siempre y cada vez era más común el llegar a ella y esperar escribiendo pequeños cronopios de su ausencia. El mapa del metro asemeja a un tablero de direcciones que nos lleva de la estación Indios Verdes a Centro Médico y de vuelta a casa por El Rosario. La Maga ha dejado a Horacio y leo parecidos entre ella y Mac. Algunos. Seguro ella lo negaría si lo supiera. Viajando parece que el metro es una máquina del tiempo... quizá el error sea creer que es un medio de transporte como nos lo quieren hacer creer. Para llegar a ella he decidido seguir mi propio tablero, por lo menos así llegaré más tarde que ella.

            El vagón va llenándose poco a poco, como las notas al margen de mi libro. Ronald cambia los discos de jazz con una anarquía que sólo puede semejarse al incesante ruido de ese vendedor que confía que Daddy Yankee es mejor que Charlie Parker elevando su música al cielo... me ve con cara de “¿Y qué? Vendo más que los jazzistas muertos”. Una estación detenido, la lectura se frena. Con ese escándalo es imposible concentrarse en algo más que el deseo de ser sordo. Al menos hubiera una Babs en el vagón ya le hubiera bajado en medio de insultos y colocándole de sombrero su mochila con las bocinas.

            La Maga y Horacio están terminando sin poder hacer ruidos por el pequeño Rocamadour que duerme sus últimas horas sin saberlo. Es una lástima que la niña que llora en medio de ese grupo de scouts no sea la protagonista de este capítulo del libro, así estaría seguro que antes del próximo punto del tablero estaría calladita... muerta y silente. No sé si su guía sea pianista pero le da un aire a Berthe Trépat con su lumbago y esos zapatos de hombre a la moda de 1950. El metro no huele a París nocturno sino a tamales con atole champurrado.

            Del ying al yang hay varios eones sobre todo cuando el metro ha suspendido servicio y uno tiene que buscar otra manera de llegar a donde va. El lado de allá es tan lejano cuando las vías se mueren y las oraciones que uno escucha en lo que puede conectarse de nuevo al metro son vagas. Y por estas calles no hay clochardes sino simplemente polvo y soledad. Camino rápido y llego a otro lado del tablero.

            De pie la lectura se dificulta sobre todo cuando el metro sigue siendo un manicomio y no hay piolines para impedirle el paso a la gente que cada vez entra más a presión. Llevo el libro a milímetros de la nariz mientras me observan unos ojos verdes de hermosura maligna de una chica bonita de a ratos, pero ya no importa. El puente ha sido tendido y cerca de mi cita estoy. Veo la luz en el túnel y cierro el libro. Hemos llegado... ¿Encontraría a mi Maga?