
Nacho Vegas es un apasionado seguidor de la Formula 1, por lo que su nuevo disco lleva un nombre que nos recuerda eso: “La zona sucia es la parte de la pista por la que los coches no siguen la trazada y que por tanto tiene restos de goma y otras impurezas que ralentizan la velocidad. Es la que a mí me interesa al hacer canciones, porque en la zona limpia hay orden, pero las cosas interesantes proceden de lo imprevisto, de lo que no tiene explicación”.
Nacho nos presenta con “La Zona Sucia” un mundo dolorosamente optimista, un mundo brillante, lleno de esperanza, la cual como espina se clava en los sentimientos de los que escuchan sus letras. Si bien no es un trabajo excelente si es uno de los discos que no pueden pasar desapercibidos.
Tema a tema
1. Cuando te canses de mí
Una letra muy al estilo de Nacho Vegas, donde la ironía va ganando terreno conforme avanza la letra, dos momentos claves: “¿Cómo no vas a cansarte si de miércoles a martes ya estoy harto yo de mí?” Y otro “Y qué más da si esto es el fin, yo trato de matar el tiempo y entre tanto lo que el tiempo intentará es matarme a mí. Y estas líneas, ya lo ves, son lo más desesperado para tenerte a mi lado que se me ha ocurrido hacer. Y si me dejas que lo intente sólo una vez más me odiarás secretamente y para siempre jamás, porque hacen falta, ay, amor, más de dos vidas enteras para corregir siquiera el más mínimo error”.
2. La Gran Broma Final
Una de las sorpresas, entre broma y dolor nos cuenta el fin de una relación.
“Como un mar me presenté ante ti, en parte agua y en parte sal. Lo que no se puede desunir es lo que nos habrá de separar en el día de la gran broma final”.
3. Incendios
El primer GRAN GRAN tema del disco.
“A las 5 entre higueras y pinos todo esta tan tranquilo hoy pero he ido ocupando su sitio como un silencioso ejército.
Y nada ya nos importa, ni los días ni las horas ni las lagartijas que se han ido a esconder a algún sitio mejor.
Y dime amor, dime amor si estas ardiendo y si es que puedo aliviarte yo.
Y escuché todas esas historias sobre incendios y acaban bien recorrí todos esos caminos que debió recorrer algún día él.
Reelegí uno a uno sus libros buscando pistas en ellos y en cada una de sus paginas acababa encontrándote.
Ha refrescado esta noche y me he puesto su famoso jersey me concentro en estos días para ahuyentar los que vendrán después.
Y es mi miedo el de esa lagartija desprenderse de su cola y ahora ha llegado Lola y dice que esto ya no es lo que fue.
Me dejas que lea el mapa que ha dejado el agua hirviendo sobre tu piel sé que son tiempos duros pero silba y juro que allá donde quiera qué este, acudiré.
Y ahora, dime amor, dime amor si estas ardiendo y si es que puedo aliviarte yo.
Pero dile amor, dile amor, dile, dile amor, dile amor que el que ahora te alivia soy yo”.
Con ese cierra no hay que agregar nada más.
4. Reloj sin manecillas
“Por una vez seré la más bella ciudad y seré ballena en altamar y seré la noche la noche al descender. Y por una vez seré una luz y una canción y seré la esfera de un reloj que no tiene agujas”.
5. Taberneros
Una canción juguetona, con un coro bastante pop que sin embargo nos llena de nostalgia
“Quisiera y no quisiera, son dos cosas diferentes quisiera que me quisieras y yo no quisiera quererte pero en vida no suele ocurrir lo que uno quiere que ocurra y tú te fuiste detestándome y yo hoy te quiero más que nunca. Ya se fue mi amor lo sentí marchar esta noche me voy a emborrachar, lo sentí marchar ya se fue mi amor, ya no volverá”.
6. Perplejidad
Una más de rupturas amorosas, no de lo mejor “Y cuando el huracán de noche lo arrasó... todo tu carita al despertar creo que era de perplejidad”.
7. La comedia humana
Uno de los mejores temas del disco.
“Si ves de pronto que un niño viene corriendo hacia ti, sin más te entrega una piedra lisa, lo que pretende decir es lo que ningún hombre podrá adivinar y ningún niño recordará para contarlo y el mundo así, girando.
Y nosotros en el medio perdidos en tu ciudad, percibiendo en cada cosa esta misma soledad que ahora me inunda y que me empuja a recordar que hubo otro tiempo, uno mejor.
Y si te miro no hablamos aunque haya tanto que decir, digamos que la palabra no es un medio para ser feliz y en cambio siento algo fuerte aquí dentro, siento esto aquí y no sé por qué lo siento y quiero entender y lo intento.
Y avanzamos en la niebla persiguiendo un nuevo no que consiga distraernos de algo que tiene un sabor como a metálico y me obliga a imaginar que alguna vez habrá otro tiempo, uno mejor.
Todo cambia pero al tiempo sé que todo sigue igual, la misma gente asustada es la que te querrá asustar pero no temas sólo lo hacen porque quieren comprender lo que no se ve.
Y nosotros en el medio en el barrio del Mercat, percibiendo en cada cosa esta misma soledad que ahora me inunda y que me obliga a imaginar que alguna vez habrá otro tiempo, uno mejor.
8. Lo que comen las brujas
Una inocente canción de cuna
La niña pregunta: ¿Mamá, que es lo que comen las brujas? Ella le responderá, seria pero con dulzura leche, galletas y a ti. Leche, galletas y a ti, corazón… y a ti, y a ti.
Anoche vi que una hambrienta se aproxima aquí que viene por ti… leche, galletas y a ti corazón.
Y si pretendes vivir en paz contigo en el cielo, antes tendrás que pasar una temporada en el infierno. Amor mio si lo que pretendes es vivir en paz contigo en el cielo antes tendrás que pasar una temporada por aquí junto a mi…
9. Cosas que no hay que contar
El tema doloroso del disco, tema profético…
“Donde hay cenizas hubo un fuego, yo mataría por volver a arder. Hoy mi voz es un tartamudeo que ni yo consigo entender.
Dices que hay ciertas conversaciones que prefieres no tener jamás, bien, por mí perfecto, han sido años de hacerme el loco y de callar ciertas cosas que no hay que contar…”
10. El mercado de Sonora
Siempre me pregunto qué cosas impactan a los artistas que vienen a México…con Nacho Vegas lo sé…
“Al mercado de Sonora no les conviene ir. No. Al mercado de Sonora no les conviene ir a menos que quieran escuchar algunas cosas que no querrían repetir, a menos que quieran buscar una poción milagrosa a base de sándalo y de jazmín. O comprar agua de San Ignacio para hacer algún sucio trabajo, o tal vez sólo quieran adquirir un precioso ojo de venado porque de otro modo no les conviene ir.
A menos que quieran hacer alguna limpieza de esas que no siempre salen bien. A menos que quieran volver de allá con un amarre que no sabrían deshacer. O tal vez quieran rendirle culto a la santísima muerte, o sean de esos que acuden sólo para comprar un busto de San Jesús Malverde... porque de otro modo, si no fuera así, no les conviene ir”.
Si bien ningún tema es de la grandeza de El Hombre que Casi conoció a Michi Panero es un buen disco, disfrutable en su doloroso optimismo.