Hace algunos soles mientras esperaba a alguien en un andén del metro que siempre había sido puntual, me percaté de que no llegaba y ya casí habían pasado 20 minutos, por lo que temeroso me plantaran y pensarán que no había hecho más que esperar infructuosamente me puse a escribir una serie de instrucciones que me ayudaran a pasar la espera y claro, el plantón.
Si bien la persona llegó casi cuando estaba a punto de llegar a media hora, no puede negar que por su mente pasó el no llegar.
Instrucciones para esperar en un anden del metro
Se recomienda llegar puntual y con estilo pararse justo debajo del reloj del anden. En caso de existir dos, separar el cuerpo a la mitad y dejar el lado izquierdo en uno y el derecho en otro.
Al minuto de haber llegado se puede sacar un libro para probarle a las personas que no han llegado que su tardanza ha sido tal que hemos avanzado en la lectura.
A los cinco minutos se puede consultar el reloj cada vez que un tren abandone la estación.
A los diez se saca el celular y comienza el envío de mensajes, no muchos sólo suficientes para matar el paso de dos trenes.
A los quince se puede —en caso de no haber vigilantes— sentar uno en el suelo y seguir con la lectura del libro o escribir una carta en protesta del asesinato indiscriminado del salmón.
A los veinte recorrer con la mirada nerviosa ambos lados de la estación.
Tras media hora se autoriza el abandono del puesto sin mucho entusiasmo y una gran rabia.
A los treinta y cinco minutos, una vez abandonada la estación la persona citada llegará.
ABRIL 29, 2006
miércoles, 26 de marzo de 2008
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